"¿Por qué yo?" Abandonar el papel de víctima es una elección

Todos tenemos momentos difíciles en la vida: tenemos el poder de decidir si esos momentos están destinados a ayudarnos a evolucionar o a sumirnos en la desesperación. No podemos escapar de una experiencia difícil, pero somos libres de elegir en qué realidad queremos vivir para construir nuestro presente. Tomando conciencia de mi libertad de elección y de mis creencias limitantes, ¿puedo mejorar mi realidad?

¿Por qué es importante?

Hace unos días, me encontré con una caja llena de cuadernos en los que había confiado mis emociones, mis percepciones y mis experiencias en general. Escritos de 2015 y 2016 me permitieron abrir una ventana al pasado y redescubrir a esa mujer temerosa y falta de confianza en sí misma. Pero una de las cosas que más me sorprendió fue mi complejo de inmigrante, sentir que no pertenecía y que sentirme diferente me hacía desgraciada que no pertenecía y que sentirme diferente me hacía desgraciada. Al leer estas líneas llenas de complejos, la mujer de hoy empezó a comprender la transformación que se había producido y que nunca había dependido de los demás si no de sí misma. Entonces, ¿qué pasó?

Cuando llegué a Francia en 2014, quería mimetizarme y hablar francés sin acento, hacer tartas, aunque nunca había cocinado con harina, y mostrarme "perfecta" en los intercambios profesionales y sociales, es decir: intelectual, seria y menos espontánea. Al final del día, por supuesto, estaba llena de estrés y absolutamente cansada de interpretar un papel que no me convenía. Me sentía fuera de lugar, triste y, sobre todo, víctima de mis circunstancias: ¿por qué yo?

Lo que hay que saber

Según Marian Rojas Estapé, Psiquiatra de la Universidad de Navarra y autora del libro "Cómo hacer que te pasen cosas buenas", (Editorial Planeta 2018), todos buscamos la felicidad, y esta búsqueda nos ocupa a lo largo de nuestra vida. Lo que suele ocurrir es que cometemos errores en el camino, buscamos donde no hay, nos distraemos, nos dejamos deslumbrar por espejismos. A menudo confundimos el placer con la felicidad y, en mi caso, la aceptación externa con la autoestima. No aceptaba a la persona que era, prefería perderme entre la gente para sentirme aceptada, pero no necesariamente querida por los demás ni por mí misma.

Esto me producía mucho estrés y el cortisol (neurotransmisor del cerebro) corría constantemente por mi torrente sanguíneo. El cortisol es una hormona que, en pequeñas dosis, nos ayuda a sobrevivir y a ser creativos en momentos de estrés, pero que, cuando se mantiene en el tiempo y de forma crónica, nos enferma y arruina nuestra salud.

Según Marian Rojas Estapé, las cuatro actitudes que más aumentan el cortisol son :

Cuando llegué a Francia, el hecho de que me notaran, me diferenciaran e incluso me juzgaran porque hablaba con acento era suficiente para hacerme sentir imperfecta e infeliz. Ser diferente era, en mi mente, sinónimo de ser defectuoso, inadaptado e incapaz. La víctima constante que había en mí se alimentaba de mi estrés constante y de mi incapacidad para ver más allá de mis creencias limitantes.

Crear mi realidad

Tengo la suerte de enseñar yoga desde hace más de quince años. Gracias a una muy buena amiga, me atreví a dar clases de yoga en francés al poco tiempo de llegar a Francia.

Y para mí, yoga y espontaneidad van de la mano, la búsqueda de la perfección en las posturas o en mi forma de hablar tenía que dejar paso a una transmisión profunda y honesta a mis alumnos.

Con el tiempo, empecé a notar que poco a poco las sesiones se iban llenando de gente nueva. Ese boca a boca había llenado mis sesiones mucho más rápido de lo que jamás hubiera podido esperar. En el espacio de unos meses, pasé de tener tres amigas a tener más de veinte personas practicando regularmente en una pequeña sala local.

Durante la práctica de yoga, me permití ser yo misma: aunque mi acento español era más pronunciado que nunca, me permití tocar físicamente a la gente con dulzura y amor. Y me tomé el tiempo necesario para conectar con cada practicante, riendo, jugando o haciendo bromas: por fin era yo misma.

Alejandra Giedelmann coach-eneagramme-11 copie

Con esta autenticidad, atraía cada vez a más gente a mi alrededor.

Esta espontaneidad también afectó a mi trabajo, en el que me tomé la libertad de jugar con las palabras con una sonrisa para sacar a la gente de sus pensamientos negativos y dolores de cabeza y así poder cocrear con la otra persona un momento agradable de pura conexión… mas de fondo que de forma.

Los 3 factores que crean la realidad

Según Marian Rojas Estapé, nos ayuda mucho saber "que somos la suma de lo que los demás ven de mí, de lo que yo creo que soy y de la verdad sobre mí mismo. Lo relevante no es la realidad, sino la forma en que yo interpreto la realidad", y para ello, como explicó Marian, debemos :

Esto último es lo más interesante para mí, porque gracias a mi práctica colectiva de yoga, empecé a atraer a personas y situaciones que reforzaban mi optimismo y mi deseo de ser yo misma. Me centré más en las cosas positivas que podía aportar a la gente que me rodeaba que en las cosas que me faltaban para ser "perfecta" algún día.

Sé que siempre soy diferente, pero ¿quién no lo es a su manera? Todos somos diferentes, y aceptarlo y sacarle el máximo partido al servicio de los demás es una fuerza inspiradora que me permite seguir sonriendo y viviendo libremente, sin el peso de las creencias limitadoras de mi infancia. Me di cuenta de que, al final, ser diferente era un punto fuerte para conectar con los demás, al menos desde la realidad que yo había decidido crear.

De víctima a creador

Mis circunstancias no habían cambiado, lo que había cambiado era mi actitud. Crear mi realidad dependía enteramente de mí y liberar la tensión de querer ser perfecta o invisible me permitió ver con más claridad mi papel como creadora de mi vida. Todavía tengo a menudo momentos de confrontación y dolor, sobre todo cuando eres madre de hijos adolescentes y orgullosa representante de mujeres de cuarenta años; pero como dice Marian Rojas Estapé "el optimismo es una decisión" y yo decido cada día, con cada taza de té, cada paseo con el perro, cada problema contable ser responsable de mis decisiones y seguir siendo optimista. Mi Sistema Reticular Activador Ascendente es muy consciente de ello 😉 .

Enlaces y recursos

Libros :

Podcast:

https://open.spotify.com/show/2xV7Vx7NQgAC8vMt2vZNnE